¿Cuántos impuestos pagás sin darte cuenta? La sorprendente cifra que se esconde detrás de tus compras diarias

Comprar alimentos, pagar la luz, cargar combustible, usar una tarjeta de crédito o contratar Internet son acciones habituales que esconden una extensa lista de impuestos. Un relevamiento del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) reveló que una persona en Argentina puede llegar a pagar al menos 43 tributos diferentes a lo largo de un año, dependiendo de sus ingresos, consumos y patrimonio.

El dato surge del Vademécum Tributario Argentino elaborado por el IARAF, que analizó cómo los impuestos nacionales, provinciales y municipales aparecen en distintas actividades de la vida cotidiana.

El escenario de mayor carga corresponde a un trabajador en relación de dependencia con ingresos superiores al mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias y con un determinado nivel de consumo y patrimonio. Para ese perfil, el relevamiento contabilizó un mínimo de 43 tributos diferentes durante el año.

La cifra, sin embargo, no significa que todos los argentinos paguen exactamente la misma cantidad de impuestos. La cantidad varía según los ingresos de cada persona, los bienes que posee, los servicios que contrata y sus hábitos de consumo.

Para mostrar esas diferencias, el estudio construyó tres perfiles. El primero contempla gastos cotidianos como alimentos y bebidas, tarjeta de crédito, servicios públicos, telefonía celular, Internet y plataformas de streaming.

Una persona dentro de ese primer grupo queda alcanzada por al menos 20 tributos diferentes durante el año: ocho nacionales, cinco provinciales y siete municipales.

El segundo perfil suma una vivienda y un automóvil, junto con los seguros, el combustible, salidas al cine y recitales y la compra de productos electrónicos. En ese escenario, la cantidad mínima asciende a 33 tributos.

El tercer caso incorpora un segundo vehículo, un viaje laboral en avión dentro del país con hotel y restaurante, vacaciones en el exterior y el cambio anual de uno de los autos por un 0 km. Allí es donde el número puede alcanzar los 43 tributos diferentes.

Uno de los ejemplos más claros aparece en algo tan cotidiano como comprar alimentos y bebidas sin alcohol. Según el relevamiento, detrás de esa operación intervienen por lo menos cuatro cargas: IVA e Impuesto al Cheque a nivel nacional, Ingresos Brutos a nivel provincial y la Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene (TISH) municipal.

En muchos casos, el consumidor no percibe directamente todos esos impuestos porque forman parte del precio final del producto o servicio.

Ingresos Brutos es uno de los ejemplos. Al aplicarse en diferentes etapas de la cadena económica, puede acumularse hasta llegar al precio que finalmente paga el consumidor. A diferencia del IVA, además, no suele aparecer discriminado de manera directa en el ticket.

El IVA sí comenzó a hacerse mucho más visible para los consumidores. El Régimen de Transparencia Fiscal establece que las facturas y tickets deben informar cuánto del importe corresponde al IVA y a otros impuestos nacionales indirectos.

Los especialistas consultados para el informe coinciden en que los impuestos vinculados al consumo tienen un fuerte impacto sobre la economía de las familias.

Entre los tributos de mayor peso aparecen el IVA, el Impuesto a las Ganancias, los aportes y contribuciones a la Seguridad Social y, a nivel provincial, Ingresos Brutos. La incidencia concreta depende de la situación económica y de los hábitos de cada persona.

El impacto tampoco es igual para todos los hogares. Las familias de menores ingresos destinan una mayor proporción de sus recursos al consumo, por lo que impuestos como el IVA, Ingresos Brutos y determinadas tasas municipales pueden representar una carga proporcionalmente más importante sobre sus ingresos.

Pese a la enorme cantidad de tributos existentes, la recaudación está fuertemente concentrada. De acuerdo con el IARAF, apenas diez tributos explican el 94% de la recaudación tributaria consolidada. Además, IVA, Ingresos Brutos y TISH representan en conjunto alrededor del 40%.

El relevamiento muestra así que pagar impuestos no ocurre solamente cuando llega un vencimiento o se observa un descuento en el recibo de sueldo. Una parte importante está incorporada diariamente en los precios de alimentos, servicios, combustible, entretenimiento, viajes y prácticamente cualquier compra cotidiana.

Fuente: Infobae

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