Creían que un bebé de cuatro meses era el “Anticristo”: el brutal crimen que terminó en una masacre de 53 personas

Una cena que supuestamente buscaba una reconciliación terminó convirtiéndose en el comienzo de uno de los episodios más estremecedores protagonizados por una secta. El 1 de octubre de 1994, Antoine Dutoit, su esposa Suzanne “Nicky” Dutoit y Emmanuel, su bebé de apenas cuatro meses, fueron asesinados en Canadá por integrantes de la Orden del Templo Solar. Los líderes del culto sostenían que el pequeño era la reencarnación del “Anticristo”. En los días siguientes, una sucesión de asesinatos y suicidios colectivos dejó un total de 53 muertos entre Canadá y Suiza.

La familia había llegado hasta una vivienda de Morin-Heights, cerca de Quebec, después de recibir una invitación de Colette y Gerry Genoud, antiguos compañeros dentro de la Orden del Templo Solar. Los Dutoit creían que aquel encuentro serviría para recomponer una relación que se había quebrado tiempo atrás.

Sin embargo, detrás de la invitación había una emboscada. Antoine y Nicky habían sido expulsados de la organización después de decidir tener un hijo sin contar con la autorización de Joseph Di Mambro, fundador y máximo referente del grupo. Dentro de las extremas reglas del culto, casarse o tener hijos requería su aprobación.

La cúpula de la secta había preparado el encuentro. En la vivienda también se encontraban Joël Egger y Dominique Bellaton, dos miembros que habían viajado desde Suiza para participar del plan contra la familia.

Después de la cena, Antoine fue llevado hasta el sótano con la excusa de buscar un vino. Allí fue atacado y asesinado. Poco después, su esposa también fue apuñalada.

El ataque más estremecedor tuvo como víctima a Emmanuel. El bebé de cuatro meses fue apuñalado y posteriormente atravesado en el tórax con una estaca de madera que llegó hasta su corazón.

Detrás del crimen existía una creencia impulsada por Joseph Di Mambro. El líder había convencido a sus seguidores de que Emmanuel era la supuesta reencarnación del “Anticristo” y representaba una amenaza para el futuro espiritual de la organización.

Pero había además un fuerte conflicto entre Di Mambro y el padre del bebé. Antoine había trabajado como técnico dentro de la Orden y era uno de los responsables de preparar efectos especiales y hologramas utilizados durante las ceremonias para hacer aparecer a supuestos “Maestros Cósmicos”.

Tras ser expulsado, Antoine había amenazado con revelar que aquellas apariciones eran en realidad trucos visuales realizados con proyectores. La tensión aumentó todavía más cuando decidió llamar Emmanuel a su hijo, un nombre similar al de Emmanuelle, la hija de Di Mambro, a quien el fundador consideraba una “niña cósmica”.

La Orden del Templo Solar había sido creada en 1984 y combinaba distintas corrientes esotéricas y creencias apocalípticas. Sus líderes aseguraban que el fin del mundo estaba cerca y sostenían que la única posibilidad de salvación era lo que denominaban “el tránsito”.

Según esa doctrina, abandonar voluntariamente el cuerpo permitiría que las almas viajaran hacia la estrella Sirio y alcanzaran una supuesta inmortalidad. La organización llegó a reunir a más de 440 integrantes en Francia, Suiza y Canadá.

Tres días después del asesinato de la familia Dutoit, Colette y Gerry Genoud se quitaron la vida. Pero aquello sería apenas el comienzo de una cadena todavía mayor.

El 5 de octubre de 1994, un incendio en una granja de Cheiry, Suiza, llevó a los servicios de emergencia hasta una escena estremecedora. Detrás de una pared falsa encontraron un templo subterráneo en el que había 22 cadáveres dispuestos alrededor de un altar.

Las pericias determinaron que 21 de esas personas habían sido ejecutadas con disparos en la cabeza después de ser sedadas. Algunas incluso presentaban signos de haberse resistido.

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